A pesar de las inclemencias meteorológicas que obligaron a cambiar drásticamente el decorado, ayer volvió a Jadraque la magia de los cuentos, y lo hizo por la puerta grande. Media centenar de personas, entre los 3 y los 90 años, llenaron la tarde-noche de historias y cuentos (algunos traducidos a lengua de signos) que entretuvieron al nutrido público asistente.
Muchísimas gracias a todos y todas por hacer que los cuentos sigan vivos.
