Mollete por San Blas

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Los jadraqueños participarán en la fiesta en la cercana localidad de Villanueva de ArgecillaLas familias jadraqueñas cenan “mollete” por San Blas 

villanueva san blas tres 2012El lunes 3 de febrero, como manda la tradición, las familias jadraqueñas cenarán el típico “mollete” para celebrar la festividad de San Blas. En estos días, en las cocinas de la localidad, se preparan los ingredientes necesarios para elaborar el “mollete” que se cenará en la mayoría de los hogares y las panaderías locales ofrecen ya el pan típico. Se trata de un pan blanco, redondo, que se rellena con tortilla de patata, lomo y chorizo “de la olla” y, de postre, naranja. Se recupera así una tradición antigua, cuando hace años los mozos y mozas de Jadraque llevaban en su hatillo el mollete para ir a bailar a la fiesta del día de San Blas, a la vecina localidad de Villanueva de Argecilla.
Los jóvenes solían caminar los poco más de 3 kilómetros, eso sí, de gran pendiente, que separan Jadraque y Villanueva, para merendar en la pradera o cenar antes de la verbena. Esta tradición se sigue conservando, aunque ya pocos van a pie, y las panaderías y tahonas de Jadraque preparan ya los “molletes” que se consumirán el día de San Blas. Panes grandes para los jadraqueños de buen yantar y otros más pequeños para los benjamines de la casa.

Habitualmente, cada 3 de febrero con motivo de la festividad de San Blas, en Villanueva de Argecilla se programan distintos actos, dedicados a su patrón. Por la mañana está prevista la misa y procesión con el santo y la bendición de las rosquillas a la puerta de la iglesia, dulces que todavía hoy elaboran artesanalmente las vecinas de Villanueva para agasajar a los forasteros junto con un chato de moscatel.

Precisamente, la procesión de San Blas en Villanueva, en la que suelen participar numerosos jadraqueños, mantiene la costumbre de “apedrear” al santo, tirándole caramelos. Se trata de recordar que a San Blas se le atribuye el milagro de haber salvado la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado. De ahí, que a San Blas se le atribuyan las curaciones de garganta y este sea el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta. Al terminar los actos religiosos, en Villanueva, oriundos y forasteros besan la reliquia de San Blas que se conserva en la parroquia.

Por la tarde, la fiesta continúa con verbena en el centro social de la vecina Villanueva hasta la hora de la cena. Una cita a la que cada año acuden centenares de jadraqueños con un sabroso “mollete” para la cena con el que poder combatir el frío del invierno.

Febrero 2014