Historia

Aunque no hay investigaciones sobre el origen prehistórico de Jadraque, si contamos con varios indicios gracias a diversas prospecciones y excavaciones arqueológicas realizadas en el término municipal de Jadraque. Gracias a ellas, sabemos que contamos con una ocupación desde el Neolítico hasta la actualidad, pudiendo destacar los materiales de la Edad del Bronce encontrados en el cerro del castillo, así como los restos de posibles villas romanas en el valle del río Henares, por donde discurría la antigua calzada romana de Emerita Augusta (Mérida) a Caesaraugusta (Zaragoza).

Más importantes son los vestigios de época islámica encontrados en el cerro del Castillo, con restos de una torre vigía, posiblemente de finales del siglo VIII y principios del IX. Algunos investigadores mantienen que el nombre actual de Jadraque deriva del árabe, pues aparece el término Xaradraq en algunas crónicas árabes, que significa «campo verde».

Tras la conquista de Alfonso VI en el año 1085 las tierras de Jadraque pasan a manos cristianas, formando parte del Común de Villa y Tierra de Atienza, usando su Fuero y sus pastos comunales. La tradición cuenta que Jadraque, y su fortaleza fue conquistada por el Cid Campeador, pues en el Cantar del Mío Cid aparece una estrofa en la que se narra que el «Campeador conquista el Castejón sobre el Henares», que según varios investigadores se trataría de Jadraque, algo lógico por su situación privilegiada en el Valle del Río Henares. Además, en crónicas posteriores se seguía denominando Castejón de Abajo a Jadraque. Es por ello, que desde entonces el Castillo de Jadraque es denominado como Castillo del Cid.

Fueron varios los pleitos para conseguir la independencia de la Villa de Atienza, consiguiéndose a comienzos del siglo XIV, pero poco tiempo después el rey Juan II concede, en 1434, el señorío de Jadraque a una mujer de la familia real, doña María de Castilla, como dote por su boca con don Gómez Carrillo, pasando a formar parte de los dominios de la familia Gómez Carrillo. Además, Jadraque contará con un Concejo pudiendo encargarse de la distribución de pastos de sus tierras.

El señorío fue heredado por don Alfonso Carrillo de Acuña, quién a finales del siglo XV (1469) realiza un trueque con don Pedro González de Mendoza conocido como el Gran Cardenal Mendoza, obispo de Sigüenza y Gran Canciller de Isabel la Católica. En este momento es cuando se construye el actual Castillo. Hereda la tierra de Jadraque su hijo Rodrigo, llamado Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, pues se creían descendientes directos del Cid Campeador. Más tarde, y tras su participación en la guerra de Granada, la reina Isabel la Católica le concede el título de Marqués de Zenete, y posteriormente el de Conde del Cid por su matrimonio con doña Leonor de la Cerda, hija del Duque de Medinaceli.

Tras su hija Mencía de Mendoza, el señorío de Jadraque, en el siglo XVI, se incorpora a los dominios de los Duques del Infantado, rama principal de la Casa Mendoza, hasta su disolución a principios del siglo XIX. Así en 1678 la Duquesa del Infantado, doña Catalina Gómez de Sandoval y Mendoza, al quedar viuda fundó el Convento de Capuchinos en Jadraque.

Jadraque fue centro y capital de una amplía comarca, algo que puede comprobarse actualmente pues muchos pueblos de la serranía llevan el apellido Jadraque. Con la llegada del Gran Cardenal Mendoza a Jadraque la localidad se consolidó como centro administrativo, burgo comercial y artesanal, e incluso en núcleo señorial y militar. En ella se asentaron multitud de hidalgos, bajo el manto de la Casa Mendoza.

Por su término municipal discurre una importante vía de comunicación, como nos demostraría la antigua calzada romana, entre Castilla y Aragón. Además, en el siglo XIX se construye el ferrocarril realizándose una estación de parada en Jadraque, ocasionando un repunte comercial y un crecimiento poblacional. Entre 1879 y 1915, Jadraque fue referente para Europa. Desde Jadraque se transportaba plata, procedente de las minas de Hiendelaencina, a París y Londres, de ahí la frase «Jadraque, París y Londres».

Pero Jadraque también ha sufrido las consecuencias de la guerra. En primer lugar, la Guerra de Sucesión (1700) pues en Jadraque se produjo un enfrentamiento entre las tropas del futuro Felipe V y tropas portuguesas. Felipe V no se olvido de la ayuda prestada por los habitantes de la comarca y dictó una Cédula Real en la que se eximía a los habitantes del pago de varios impuestos; en segundo lugar, en 1810 y durante la invasión francesa, Juan Martín «El Empecinado» realizó algunas escaramuzas en sus tierras, mientras que Jadraque ofrecía suministro a los guerrilleros; en tercer lugar, la Guerra Civil Española, pues en julio de 1936 llegó a Jadraque el ejército nacional con el General García Escámez, que iba de camino a Madrid. En los primeros días del conflicto los vecinos del pueblo se organizaron para salvar el rico patrimonio de la Iglesia parroquial y ocultarlo. En marzo de 1937 Jadraque fue bombardeado por el ejército nacional, siendo evacuado el pueblo el ejército nacional entra en Jadraque sin encontrar resistencia.